En los últimos días, el dólar estadounidense ha caído a su nivel más bajo en casi cuatro años, un movimiento que ha generado alarma entre economistas y mercados globales. A pesar de esto, el presidente Donald Trump ha restado importancia a la depreciación, calificando la situación como algo “positivo”.
Sin embargo, varios analistas y comentaristas económicos —incluido Steve Forbes en Forbes— sostienen que esta visión es errónea y que la caída del dólar no es una señal de fortaleza económica, sino un problema serio con efectos potencialmente amplios.
¿Qué Está Pasando con el Dólar?
A finales de enero de 2026, el dólar estadounidense registró una caída significativa frente a otras monedas importantes, alcanzando su nivel más bajo en los últimos cuatro años. Esto ha ocurrido en medio de tensiones en la política monetaria y fiscal de EE. UU., incluidas presiones para recortar las tasas de interés y una elevada deuda pública.
La depreciación de la moneda también se ha visto influida por:
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Políticas comerciales y arancelarias que generan incertidumbre en los mercados.
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Preocupaciones sobre la independencia de la Reserva Federal, al contrario de las recomendaciones tradicionales de estabilidad monetaria.
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Expectativas de recortes de tasas de interés por parte de la Fed.
Aunque algunos sectores creen que un dólar más débil puede beneficiar temporalmente a las exportaciones estadounidenses, los expertos advierten que estos efectos positivos suelen ser breves y pueden venir acompañados de costes ocultos.
Por Qué Muchos Economistas Ven Peligro
Aunque Trump ha defendido la caída del dólar como algo “excelente” para la economía, las críticas señalan que una moneda en declive puede tener consecuencias negativas a mediano y largo plazo:
🔹 Inflación Monetaria
Un dólar más débil puede impulsar la inflación, ya que los precios de las importaciones suben para consumidores y empresas, reduciendo el poder adquisitivo y presionando al alza los precios internos.
🔹 Pérdida de Confianza
La depreciación sostenida puede interpretarse como una menor confianza en la economía estadounidense, lo que podría llevar a inversores y gobiernos extranjeros a diversificar sus reservas fuera de la moneda estadounidense.
🔹 Roles Históricos del Dólar
Históricamente, periodos prolongados de dólar débil han coincidido con episodios de alta inflación y crisis económicas graves en Estados Unidos, como durante las décadas de 1970 y principios de los 2000.
Steve Forbes argumenta que una moneda estable y confiable es una fuente de fortaleza nacional y que los líderes deberían centrarse en reforzar el valor del dólar para mantener su posición como activo de reserva global.
Impactos Globales de un Dólar Débil
La caída del dólar no solo afecta a Estados Unidos. Dado que el billete verde sigue siendo la principal moneda de reserva mundial, una depreciación prolongada tiene efectos globales:
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Puede encarecer los bienes importados en países que dependen del dólar para comercio y energía.
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Cambia los flujos de capital internacional, ya que los inversores pueden preferir otras monedas o activos, como el oro.
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Afecta a economías emergentes con deuda denominada en dólares, aumentando sus costes de servicio de deuda.
Además, líderes políticos de otros países han expresado su preocupación por la debilidad del dólar, argumentando que puede representar un freno al comercio externo de sus economías si se fortalece demasiado su propia moneda frente al dólar.
¿Qué Pide la Comunidad Económica?
Los críticos de la postura oficial sostienen que no basta con celebrar un dólar débil por sus beneficios a corto plazo en exportaciones. En cambio, plantean que:
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La Reserva Federal debería priorizar la estabilidad de la moneda como objetivo de política monetaria.
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El liderazgo económico de EE. UU. necesita reducción de déficits fiscales y políticas que inspiren confianza al mercado internacional.
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El presidente o su sucesor deben elegir dirigentes de la Fed con una visión clara sobre el fortalecimiento del dólar y su rol global.
Según Forbes, el enfoque actual de ignorar el valor real del dólar en la conducción de la política monetaria es comparable a ignorar las condiciones climáticas al pilotar un avión: una decisión que puede derivar en resultados peligrosos si no se corrige a tiempo.







